La Muestra de Teatro Breve existe desde el primer año de Formación Tarambana en la Sala T3 (en calle Dolores Armengot, 24; justo enfrente de la Sala Tarambana) donde las alumnas y alumnos representan teatro inédito, contemporáneo, clásico o teatralizando escenas de películas. Allí, se intenta colocar al teatro breve no sólo en su justo lugar de importancia teatral, sino como una verdadera herramienta formativa y de crecimiento actoral y artístico. En Formación Tarambana hacemos, por ejemplo, escenas cortas de canciones, películas, versiones libérrimas de clásicos o creaciones nacidas de alguna improvisación.
También en Tarambana tenemos nuestra Festival de Teatro Breve que, desde 2017, se celebra en el mes de julio con un verdadero éxito de público y de calidad en las propuestas. En esta época abrimos las puertas a proyectos para el próximo festival. Cada año crece el número de propuestas, lo que hace más difícil, pero, igualmente, más interesante, la selección de los proyectos para disfrute de un público que suele llenar la Sala Tarambana durante el mes de Julio
La mecánica del Festival de Teatro es sencilla, dinámica y divertida. Se trata de 4 obras cortas (de entre 5 a 20 minutos) y donde cada tarde la gente vota por las que más le han gustado. También hay un jurado que está presente entre el público. Hay distintos premios que se conocen en una Gala Final (premios de interpretación, dramaturgia, propuesta innovadora…)
En estas 9 ediciones se han seleccionado unas 160 obras de teatro breve de entre unas 500 presentadas, lo que ha supuesto que nuestro Festival se conozca cada vez más gracias al numeroso número de compañías implicadas. Estas compañías van desde las más profesionales, hasta obras amateur, de escuela o de reciente creación, pero que, igualmente, son interesantes, innovadoras o catárticas.
El teatro breve o microteatro tiene ventajas claras (tanto con un fin académico o amateur como con un fin más profesional) como la menor complejidad a la hora del montaje, menos tiempo de ensayo, (pero donde el corto elenco se siente muy participativo) o la cercanía y conexión especial y diferente con el público. Pero, sobre todo, tiene una ventaja muy específica que es la experimentación de nuevos códigos, propuestas escénicas o interpretativas. Además, hay una posibilidad clara de experimentar en la dramaturgia.
El teatro breve permite que se pueda jugar con las maneras de entender el texto, mezclar códigos o, incluso, autores y que se reciba con permisividad por parte del público. En este formato se puede arriesgar y ser pretencioso; Dos palabras que, lejos de parecer peyorativas, pueden ser perfectamente positivas.
El teatro breve no es sólo para compañías y dramaturgas y dramaturgos emergentes, es también una realidad que acerca el teatro a un público quizá más perezoso de una obra larga o convencional. También una manera de educar en la cultura teatral a ese público que va poco al teatro.
La defensa del teatro breve es, también, defender al teatro y a la cultura.





