La pedagogía teatral en Formación Tarambana

La pedagogía teatral se fundamenta en dos conceptos: Uno son la adquisición de las herramientas y metodología para la formación de actrices y actores, y la otra es sobre formación integral, holística y humana a través del teatro.

La primera parte se da por hecha en cualquier espacio de formación, pero la segunda parte está menos claro; en Formación Tarambana le damos la misma importancia o más a esta. Pero, centrándonos en la metodología tenemos una cosa clara: no hay metodología específica, pero sí consideramos que hay una serie de nombres o conceptos que hay que conocer de manera más o menos profunda.

Estamos ante una evidente proliferación de escuelas de interpretación o de teatro en todo el panorama nacional. Una gran oferta de talleres y cursos “para ser actor o actriz”, aunque, lamentablemente, “para ser actor o actriz” la formación es sólo una parte mínima.

Pero hay hitos históricos que es importante que se conozcan para afrontar un texto o un personaje, incluso para crecer artísticamente sea cual sea el propósito.

Por supuesto, es indispensable pensar en Aristóteles y su “poética” donde plantea unas bases para la actuación, la dramaturgia o el entendimiento escénico que aún nos resultan fundamentales. Conceptos como “anagnórisis” (reconocimiento de la verdad), de “hamartia” (error trágico), “mimesis” (imitación) o la tan usada “catarsis” (provocación de las emociones) son palabras fundamentales y fácilmente utilizables en una obra contemporánea o en un ejercicio teatral. En Formación Tarambana las usamos de manera natural.

El salto hasta los siglos XVI y XVII es fácil de hacerlo, por lo menos a nivel pedagógico, y el inevitable hito sería la Comedia del Arte, donde los arquetipos en los personajes imperan e influyen hasta la actualidad. El actor o la actriz debe de familiarizarse con la construcción del arlequino, de la colombina, del dottore o del pantaleone.

Lo natural sería saltar hasta el siglo XX, pero en el XIX sucede un paso transcendental y es que el teatro se incorpora a la educación canónica debido a la transmisión de valores sociales y pedagógicos, además de su importancia en cuestiones médicas y psicológicas. Sería importante nombrar, como gran ejemplo, al doctor John Langdom Down, médico británico conocido por su descripción del síndrome de Down y que usó el teatro como importante método para el desarrollo y la interacción con la sociedad a las personas con la anomalía del cromosoma 21 (Trisomía 21). En Formación tenemos un compromiso muy firma y palpable con la inclusividad y, también, con las personas con Down no sólo a través de nuestro espacio de formación , si no a través de nuestro festival Visibles.

Y ya pasamos al siglo XX, donde cualquier escuela o taller de interpretación tiene que dar a conocer de manera más o menos profunda a profesores como Grotowski (padre del Teatro pobre), Bertold Brecht (pieza fundamental en el teatro social), Peter Brook y el espacio vacío y, por supuesto Stanislavski (creador de la interpretación hiperrealista cuyo “método” se ha retorcido y estereotipado) o Lee Strasberg, que junto con figuras imprescindibles como Stella Adler, llevan el “método” a los Estados Unidos con la creación del Actors Studio, siendo el último gran hito y el más influyente en estas generaciones de actores y actrices.

En definitiva, se suele vender un sistema como mágico o definitivo y la historia está plagada de teorías, libros y estudios sobre conseguir la interpretación perfecta. En Formación Tarambana consideramos que no hay un método mágico ni una maestría definitiva.  Quizá, haya tantas teorías como profes, pero, sobre todo, en lo que creemos es que hay tantas teorías o métodos como alumnas o alumnos, porque si hay una metodología con la que podamos presumir es que nos adaptamos al alumnado.

Así que quizá, haya tantas teorías como actrices o actores.