
SINOPSIS
El Ángel que me cuida es un homenaje escénico a un padre que ya no está y que, como tantos otros, ha sido no sólo padre sino también cuidador, amigo, confidente, compañero…
Por tanto encarna y representa a todas esas personas que, en el ámbito familiar viven el sobreesfuerzo que conlleva vivir con, y disfrutar de, una persona con discapacidad.
A través de Imágenes, textos (algunos creados por el protagonista), del cuerpo, el movimiento y la lengua de signos, el proyecto da forma a un vínculo que no se rompe con la muerte, sino que se transforma.
La música, escogida desde el corazón, expresa de forma, a veces emotiva y a veces desde el cariño y el humor, el agradecimiento a la disponibilidad, al amor, al estar siempre atento a pesar del cansancio y las enfermedades.
El padre, que durante la vida fue apoyo, protección y presencia constante, se convierte ahora en una figura simbólica: un ángel que sigue cuidando, guiando y sosteniendo desde otro lugar.
La dramaturgia (trabajada y creada de forma horizontal entre el protagonista, la coreógrafa y cantante/actor) se enriquece con la expresión a través de lengua de signos de los poemas y algunas de las canciones que escucharemos en este precioso homenaje de un hijo a un padre.