
Había una vez una muchacha llamada Caperucita Roja que debía llevar una cesta a su abuela. La cesta contenía los ingredientes necesarios para que su abuela pudiese preparar un buen pastel para participar en un concurso. Atravesando el bosque, Caperucita conoce un lobo que la engañará para ser el primero en llegar a la casa de la abuela y comerse todos los pasteles… y cualquier otra cosa con la que se cruce.